A PIE DE BARRIO

Microplásticos en los océanos

¿Has oído hablar de los microplásticos? ¿Sabes de dónde provienen exactamente, cómo llegan hasta nuestros mares y cómo nos afectan? Te informamos de todo ello, así como de las medidas que se están adoptando para reducirlos.

¿Sabías que, según informes de diversas organizaciones, más del 80% de la basura hallada en el mar es plástico? ¿Y que, muchos de estos plásticos se van fragmentando en diminutos trozos? Unas veces, llegan directamente de la actividad que se desarrolla en la costa; otros, a través de la atmósfera, entre otras muchas razones, por efecto del viento, con la lluvia y la humedad, se depositan en el mar; pero, un porcentaje muy grande llega a través de los ríos y desagües. Estos minúsculos fragmentos, que logran persistir miles de años, son los denominados microplásticos.

Con las corrientes oceánicas, estos microplásticos viajan de un lado a otro continuamente y, al ser de tan pequeño tamaño (menos de 5 mm), son ingeridos por múltiples especies a veces porque lo confunden con alimento y otras de forma accidental. Al entrar en estos organismos, pueden afectar las funciones digestivas de las distintas especies y entrar en la cadena alimenticia llegando a nuestros platos.



¿Sabes qué impacto tienen los microplásticos en la salud y qué medidas se están tomando?

Aunque no se conoce bien el potencial efecto para la salud humana, lo que sí se sabe de los microplásticos es que son prácticamente imposibles de eliminar y que en la fauna marina ya están teniendo un impacto biológico: por ejemplo, pueden bloquear los apéndices utilizados para obtener comida, limitando su ingesta y, por tanto, reduciendo la cantidad de energía disponible, provocando trastornos en la alimentación y la digestión e incluso en la reproducción.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que se necesitan urgentemente más estudios y datos sobre los efectos de los microplásticos en los humanos y evitar que la contaminación por ellos siga aumentando.



En el año 2018, el Parlamento Europeo solicitó a la Comisión Europea la introducción de una prohibición de los microplásticos que son añadidos deliberadamente a cosméticos, productos de cuidado personal, detergentes y productos de limpieza. Si te estás preguntando por qué son añadidos, la respuesta es sencilla: son más baratos y versátiles que los productos naturales. En los exfoliantes, por ejemplo, los microplásticos actúan como lima o cepillo y añaden color y textura.



También se ha solicitado la adopción de normas más estrictas para minimizar la liberación de microplásticos procedentes de productos textiles, neumáticos, pinturas y colillas de cigarrillos. La propuesta de ECHA (Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas) se dirige a un espectro de productos mucho más amplio: además de cosméticos, detergentes y pinturas, está poniendo límites a productos de mantenimiento, revestimientos, material de construcción, productos medicinales, materiales empleados en el campo de la agricultura y la horticultura y en los sectores del petróleo y gas. Un paso que podría reducir las emisiones de estos fragmentos aproximadamente 400.000 toneladas a lo largo de 20 años.



Queda mucho por hacer.
Te iremos contando todos los avances que se vayan produciendo.